El piropo

Estaba atendiendo a unas estudiantes en mi negocio, unas
muchachas de 18 años más o menos. Les digo a cuánto asciende la cuenta del trabajo que realicé, un par de pesos, algo
barato, y una de las muchachas se queda tiesa y le dice a la otra, entre risitas:
– Oye, habla como “Doble Tentación.”
Y eso es. Me pareció una reacción simpática e inocente. Pero algo triste también ¿Sabe? En el país donde la cultura y las artes son un derecho público la obra chilena más conocida es un reality donde aparece DJ Méndez y su esposa, como los del toque étnico. Venir del país de Juan Emar y ser reconocido
por Don Francisco, Myriam Hernández y “Doble Tentación.”

Roberto Suarez Perez

Sueño Burgués

Hay varias cosas que me hacen difícil escribirle
regularmente, querido lector.
Desde hace un tiempo permití instalar en este computador
juegos para entretener a mi hija, cosa que había hecho ya
previamente, pero que ahora significa que cuando termino de
trabajar frecuentemente le entrego mi computador durante un
par de horas. En otras palabras, el día completo AFK, sin un tiempo ritual para mirar la pantalla en blanco. Me da gusto
tener a mi hija contenta, pero extraño mucho el poder
disponer de un espacio propio para este tipo de actividades. Hay otras cosas también. Este es el computador que uso para
trabajar y mi trabajo ha crecido en actividad de forma tal
que ya no puedo dedicar los tiempos muertos a teclear ideas
fijas y conceptos vagos: alcanzo a poner una frase y debo
detenerme, lo cual es malo. Mi trabajo también ha crecido en el tiempo que se come de mi día, llevándose todos mis
esfuerzos y energías, de modo que cuando puedo sentarme
frente al teclado usualmente estoy seco.
Pero más malo quizá sea la naturaleza polivalente del
aparato: es una herramienta para múltiples propósitos, sin un ritual específico para la escritura y sin una canalización
específica de esfuerzos. Hace muy bien mis renders, al igual que corre Photoshop cómodamente. Pero también tiene juegos,
restos de la jornada laboral en el escritorio y señales de
muchos caminos a medio recorrer. Dispersión.
Por lo mismo, a veces me veo soñando con la posibilidad de
comprarle a una compañía norteamericana, sé que debe haber
alguna dedicada a esto, un laptop basado en una Raspberry Pi, hecho según mis especificaciones. Sé que hay un plan para
producir un aparato similar por 100 dólares. Este aparato
soñado tendría que tener una o dos de estas micro
computadoras dentro, dos en el caso que pueda hacerlas
funcionar como clúster desde un único escritorio y le
encuentre utilidad a la potencia extra, tener un teclado
mecánico retro iluminado, de forma que pueda escribir de
noche, disfrutando el aporreo de teclas. Tendría que tener
una pantalla táctil, de modo que se pudiera prescindir del
espacio dedicado al trackpad, y dicha pantalla idealmente
tendría que ser una e-ink, de color si pudiera ser, aunque
una regular no estaría mal. Esta pantalla podría ser pequeña, de siete pulgadas en un cuerpo de diez, o de diez en un
cuerpo de catorce, de modo que a ambos lados de la pantalla
se pudieran ubicar unas bocinas grandes, de modo que el
aspecto general de la pantalla recuerde a la del primer
Eee-pc. Tendría que tener una gran gran batería en su
interior, una que pueda funcionar durante días sin recarga,
ojalá una antena y un sintonizador FM para poner la CMBF y
ser hecho mediante una impresora 3d, ojalá de color blanco y gris, bien retro y grueso. Sería un aparato bello, como el
que usaba el astronauta en 2010, el año en que hicimos
contacto. Tendría que cargar con Android o con Remix OS como sistema operativo, de forma que pudiera usar pocket y feedly en él, además de escribir en WPS (si esta aplicación no
funcionase bien con archivos largos podría partir mis
proyectos en secciones). Así, este aparato soñado tendría la casi exclusiva función de máquina de escribir y leer, quizá
un poco de e-mail y algo de redes sociales, aunque su función sería la de ser un aparato offline, como son mis aparatos
actuales desde que llegué a esta isla. Un laptop así sería
caro, supongo que en el rango de los 400 dólares, sobre todo por el costo de la pantalla táctil y el teclado. Cuando
pienso en un equipo así me imagino el placer que debe
sentirse al teclear en él, mirando como la página se llena de frases y frases serias, pretenciosas y un poco vanas, como
todo lo que escribo. Pero cuando me imagino escribiendo en un aparato así, pienso ¿No será puro escapismo? ¿No tengo ya un laptop potente con un teclado razonable y una buena pantalla? ¿Qué tan burgués es soñar con otro aparato electrónico más?
¿No debería tratar de echarme a andar con lo que ya tengo en lugar de detenerme esperando por un equipo que no va a
llegar?

Roberto Suarez Perez

Escape

Se están peleando de nuevo. Siempre tiene la misma forma: mi hija trata de hacer bromas mientras trata de ser
desobediente, mi esposa la regaña conteniendo a duras penas
la furia, mientras repite términos como la esclava, la
criada, no tengo vida y así. Yo quisiera estar en algún
punto de Centro Habana o Habana Vieja, caminando y sacando
fotos, lo que es, por supuesto, pura ilusión.
Hoy es 22 de febrero del 2017.
Hace un año más o menos empecé a trabajar acá, primero
sacando un mesón con una impresora y mi laptop al portal y
luego instalándome en el garaje de la casa. El negocio como
fuente de ingresos se ha estabilizado hasta ser una buena
forma de mantenerse, aunque no es una mina de oro. Lo que me afecta más íntimamente es que progresivamente mi esfera vital se ha reducido aquí también: trabajo durante el día, subo a
casa al final de la tarde mientras espero que sea de noche
para dormir y comenzar de nuevo. No salgo, no varío la
rutina, no me alejo. De hecho ya no compro ron, que durante
mucho tiempo fue mi refugio nocturno ante las frustraciones
de la vida reducida.
Esto no es nuevo.
Si tuviera que mirar atrás y trazar el momento en que comencé a retirarme de la vida, podría decir que fue en mi primera
vuelta acá en Cuba, cuando dejé de salir e ir al cine y me
encerré a leer y emborracharme. Quizá empecé mucho antes,
cuando tuve hepatitis a los diez años, o nueve, no lo sé,
cuando dejé de salir a jugar con los niños del barrio y me
aislé de todo: mi barrio pobre fue un lugar hostil y
desconocido, a la vez que comencé a leer y leer cada vez con más angustia. Esto último sería más adecuado. Hoy por lo
tanto estoy repitiendo una acción habitual.
Tengo las mismas fantasías escapistas que antes, solo que son ahora menos frecuentes. Cuando no se presentan estas
ensoñaciones me siento vacío. Cuando vienen no son muy
reconfortantes, ya que no puedo eludir la simpleza pedestre
de éstas: sexo, cámaras de video o fotos, computadores
nuevos. Tonterías, en resumen, pobreza interna.
Encerrado en el país de la aventura y lo bizarro.

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

La insidia

Hay actualmente una polémica bien desagradable en marcha en
la blogósfera cubana, una especie de pelea entre los
oficialistas, los que defienden el enfoque acrítico, y los
revolucionarios que critican. Esta definición no es invento
mío, pero debido a la naturaleza de estos conflictos, la
racionalización y argumentación de la quinta pata del gato,
hago mía esta definición. Y es más, le digo lo siguiente de
entrada: yo apoyo a los que critican, creo que este país y su revolución serán mejores en la medida que exista lugar para
ellas, aunque en algunos casos no sean ciertas. Creo que la
Revolución debiera sostenerse por la justeza de sus acciones más que por la censura que aplican algunos de sus guardianes. En fin.
A un lado del ring está Iroel Sánchez con su blog, sus
columnas en la prensa, su programa de televisión y sus blogs afines (parametrados diría si quisiera ser sarcástico). Al otro lado está el uruguayo Rasverg (que dejó la BBC para no
retratar injustamente a este sistema), la gente de La Joven
Cuba y otros blogs. La metáfora del ring no es muy adecuada, ya que da la impresión de dos contendientes en igualdad de
condiciones moliéndose a golpes. En realidad hay aquí blogs
conservadores con apoyo oficial atacando a blogs
independientes y sin recursos pero revolucionarios bajo el
argumento de ser anticastristas, y la motivación de fondo, o mejor dicho el mal hábito es para defenderse realmente de un tercer grupo de blogs realmente anticastristas, que cuentan
con grandes apoyos y audiencias en el exterior. Si vive
afuera y busca en internet blog cuba lo más probable es que le aparezca la más famosa de este tercer grupo. Un factor
importante aquí es la mentalidad de plaza sitiada: bajo
ataque desde afuera, toda crítica interna es traición. Esta
mentalidad continúa en pie porque la Revolución cubana ha
estado efectivamente bajo ataque durante mucho tiempo y de
cierta forma sutil lo sigue estando incluso hoy. Pero esta
mentalidad es la que dio y da lugar a injusticias terribles. Pero todo esto que le cuento creo que ya se lo he contado
antes.
¿Por qué le vuelvo a escribir? Porque me he estado leyendo
las cosas que escribe Iroel Sánchez. Es un hombre
inteligente, qué duda cabe, está bien informado y escribe
bastante bien. Tiene un estilo bien específico en sus
artículos y post: enumera situaciones y antecedentes sin
denunciar frontalmente nada, sino creando una atmósfera que
sugiere fuertemente sin decir. Uno se lee un artículo suyo y no tiene duda alguna sobre el tema tratado ni sobre la
conclusión que presenta Iroel, pero no hay nada indiscutible en ellos. Un tipo envolvente, este Iroel, poseedor incluso
del don de la transmutación: puede convertir en argumentos
indiscutibles lo que no son más que sensaciones.
Lo curioso es que este estilo no es común en la blogósfera
cubana: la mayoría se mueve entre la argumentación abundante y aburrida, las vivencias personales dichas en tono
maximalista y lo pedestre, que no es igual que lo prosaico. De hecho es mi impresión que hay sólo otro bloguero acá que
escribe del mismo modo: sin datos duros, emocionalmente,
insidiosamente. Una bloguera específicamente:
La muy conocida, y apocalíptica en su enfoque, Yoani Sánchez, la más famosa anticastrista de la nueva ola.
Mismo apellido, mismo modo de escribir, ¿Mismo lugar en el
extremo político opuesto? ¿Misma naturaleza funcionaria?

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

Un hombre feo y malo

Si lleva un tiempo leyendo este blog, sabrá a estas alturas
que su
servidor no es un hombre de metas, procesos u objetivos, sino de
conclusiones. Tengo muchas conclusiones, querido lector, y se las ofrezco
gratis, sólo por lo bonito del acto de comunicar.
Y aquí le tengo otra conclusión: Iroel Sánchez es un hombre
siniestro.
Tiene un blog y frecuentemente se le alinea con la línea dura en defensa
del gobierno cubano, en contra de los blogs anticastristas.
Por esto, sus
opiniones son invariablemente conservadoras, y si no lo sabe se lo cuento:
no hay cosa que me caiga peor que el conservadurismo.
En nuestros países el conservadurismo toma la forma del
catolicismo
extremista, franquista incluso, y del neoliberalismo
económico más
fanático, lo cual no deja de ser triste: se sostienen a la
vez las dos
posiciones de las capitales imperiales porque, bueno, son las capitales.
Cuba es diferente, pero similar a la vez. Es más bien un
reflejo en
negativo.
El conservadurismo cubano revolucionario toma la forma de la añoranza y
defensa de los momentos más rígidos de la Revolución, cuando se adoptaron
los valores y los modos del estalinismo: la intransigencia,
el
colectivismo a ultranza y la intolerancia con cualquier
opinión que no sea
la oficial. Para el conservador, cualquiera que sea o piense diferente es
un opositor y por lo tanto se lleva el resto de los epítetos habituales:
mercenario, anticastrista, pagado por la mafia de Miami, etc. A veces se
tiende a confundir la Revolución con su posición más
conservadora, pero no
son lo mismo.
Hay actualmente una tensión entre dos posiciones en la
Revolución: el
conservadurismo y la reforma. Cuando Raúl Castro asumió el
gobierno cambió
las cúpulas del mismo por militantes afines a él. A primera
vista uno
podría decir, malintencionadamente por cierto ¡Claro! Así se da permiso
para todo, pero no es así. Realmente lo que hizo fue
asegurar apoyo para
las reformas, y está en la definición misma de la Revolución, la
definición que se repite frecuentemente en los círculos más
militantes, la
posibilidad y la necesidad del cambio cuando sea necesario.
Los métodos,
así, no son lo central sino que lo son sus fines: lograr una buena vida
para todos. Y a partir de la crisis de los noventa se hizo
patente la
necesidad de un cambio.
Entonces es esto: la tensión dialéctica, ¡Vaya!, entre un
conservadurismo
que no funciona y un reformismo que produce incertidumbre por la falta de
experiencias previas. Están Vietnam y está China, pero no son lo mismo que
esta isla de Lost.
Existe esta tensión y como paladín del sector que peores
resultados
traería está Iroel. Incluso ha defendido de forma
medianamente velada la
necesidad de la censura ¡La censura! Si los cubanos dejan
hacer a los
Iroeles sin contrapeso Cuba se convertirá en la caricatura
totalitaria que
los anticastristas tratan de sostener. No son el único que
piensa así,
hace poco Silvio Rodríguez republicó en su blog un artículo
sobre el
oportunismo donde identifica al conservadurismo con la
contrarrevolución.
Y es así.
No hay mejor forma de defender la Revolución que evitar que
el peso de sus
errores se vuelva insoportable. Hasta feo es Iroel Sánchez.
Parece un
malvado de película.

Roberto Suarez Perez

P.D. Este post se perdió en algún lugar en el camino a su
publicación, así que lo repongo. Hoy vuelve a ser actual
¿Sabe? Iroel está en campaña para desacreditar a un grupo de blogueros revolucionarios bajo el cargo de falta de ortodoxia


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

El fin del 2016

(por algún motivo no podía publicar desde hace meses, así que reposteo lo que se perdió en el camino)

Lo usual cuando se acaba el año es hacer una lista de cosas
buenas, cosas malas y buenos deseos. Por lo general yo
también hago listas cuando me siento perdido y no sé cómo
continuar escribiendo lo que sea que estoy escribiendo. Pero la verdad es que no tengo muchas ganas de hacer listas,
aunque lo voy a hacer igual:
Lo bueno:
– Nos afirmamos en Cuba. Ya nos adaptamos
definitivamente y este lugar se convirtió en nuestro hogar.
– Levantamos un negocio que funciona y nos permite
vivir de él.
– Dejamos atrás nuestras tensiones de pareja, que
atribuyo al estrés de la mudanza.
– Me siento bien.
Lo malo:
– Aparte de las líneas que escribo para este blog, no
escribo mucho, la verdad. Como sabrá, me gustaría escribir
ficción pero este año difícilmente podría juntar tres páginas sobre el tema. He sido perezoso.
– La pelea con la vecina antisocial.
– Por dedicarme a mi negocio me he vuelto más
sedentario.
Los buenos deseos:
– Quiero cerrar la pelea con la vecina antisocial sin
que el cierre sea permitirle todo tipo de invasiones.
– Quiero sacar más fotos callejeras y mejores fotos en
general.
– Quiero escribir más.
– Quiero ser mejor pareja para mi pareja.

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

EL hecho biológico

(Por algún motivo este post no llegó a destino en su momento, así que lo republico aquí)

Son las dos de la mañana del 26 de noviembre de 2016 y la
atmósfera es fantasmagórica. Por la calle frente a mi casa
pasó una pareja con ropa elegante, probablemente volviendo de alguna fiesta. Alguien silva a medias el himno cubano,
mezclándolo con la música característica del noticiero. No
hay nadie más. No hay más sonidos.
Murió Fidel.
Cuando llegué a Cuba el 98 aprendí sobre varios eufemismos:
resolver, la lucha, la cosa y el hecho biológico.
Respectivamente significan: romper la ley para poner la
comida en la mesa, la labor descrita en la frase anterior
sostenida en el tiempo, la crisis económica, social y
política, y la muerte natural de Fidel. En aquel entonces,
cuando la cosa era dura, había gente que creía que el hecho
biológico era la solución de la cosa y por lo tanto el final de la lucha hecha del constante resolver, una solución hecha de renuncia por agotamiento, un ya no más. Como sabe el
lector, el Periodo Especial se terminó sin fanfarrias, casi
inadvertidamente, Fidel continuó incluso dando recetas de
cocina por televisión y la lucha se volvió crónica, incluso
cuando ya no hacía falta. Ante tanto anuncio en falso, Fidel debe tener tanto el record mundial de atentados en su contra como el de anuncios sobre su supuesta muerte, el hecho
biológico pasó a tener un lugar secundario en las
conversaciones. Se sabía que debía llegar, pero no en el
momento en que debía llegar, sino cuando a Fidel le diera la gana.
Y ayer murió. A las diez y media de la noche,
aproximadamente.
A esa hora yo estaba viendo Snowden de Oliver Stone (que
llegó al paquete semanal) y me perdí el anuncio. Me enteré
hace una hora, cuando me llamó mi hermana para contarme. Con mi esposa nos levantamos, sufrimos la primera reacción de
pánico agudo y buscamos la confirmación de la noticia. Lo
estaban diciendo en Telesur y en Radio Reloj: hoy sábado va a ser cremado y pronto se anunciarán los homenajes oficiales.
Así que era verdad.
La primera reacción de pánico agudo fue apocalíptica: se va a caer el gobierno, vendrán bandas de bárbaros que asolarán las calles, tendremos que salir huyendo de aquí, justo cuando
habíamos decidido hacer de éste nuestro hogar permanente.
Se oye el paso de un automóvil. En Radio Rebelde están
haciendo lo mismo que en Telesur: transmitiendo las palabras de Raúl Castro anunciando la muerte de su hermano, junto a
una reseña biográfica, un intento de esbozar su legado
político, más algunas reacciones internacionales. Como nota
al margen me sorprende la tibieza de la reacción en twitter
de Residente, el cantante de calle 13: parecen palabras
calculadas para no molestar a nadie. Se terminaron los
silbidos.
La primera reacción de pánico se nos fue pronto. No tiene
sentido, después de todo: este gobierno lleva preparándose
para algo así desde hace por lo menos diez años,
probablemente más. Fidel ya no tiene ningún cargo público y
el gobierno revolucionario no pierde pie con su muerte.
Quienes pueden querer invadir este país y ajustar cuentas con funcionarios y militantes son hoy menos que nunca. Y a ningún país le conviene una invasión a Cuba, al menos en lo que a
imagen pública se refiere. Dentro de Cuba no existe tampoco
una quinta columna, gente que prenda antorchas y afile
azadones: están los revolucionarios y los que viven en su
metro cuadrado.
La pregunta del millón entonces es la siguiente:
¿Y ahora qué?
Yo lo que me imagino es un gobierno revolucionario siguiendo la ruta que ya se trazó y anunció públicamente: el plan de
reformas económicas adelante, el cambio de presidente el
2018, el partido único sostenido en el tiempo, al menos
mientras exista algún tipo de amenaza contra el sistema. Me
imagino un sistema pasando una etapa de conservadurismo
sostenido al menos hasta la mitad del periodo del próximo
presidente. Me imagino al anticastrismo con cada vez menos
fuerza. Me imagino que tendré que trabajar el próximo lunes, igual que lo hice el lunes pasado y el anterior a éste. Me
imagino que nada va a cambiar.
Por supuesto, además de creer lo anterior quiero creer en lo anterior. A propósito del aniversario del golpe de estado
contra Allende conversaba con mi esposa y la lección era la
siguiente: si la cosa se pone mala hay que irse rápidamente. Los judíos en la Europa de entreguerras y los chilenos de los setenta creyeron lo mismo: que la mala situación no podía
empeorar. Y esa creencia fue la base de la tragedia. Así que si la situación nacional cubana se deteriora de la misma
forma voy a hacer las maletas de mi familia, pero no creo que haga falta.
En la radio el estribillo de la canción dice se acabó la
diversión, llegó el comandante y mandó a parar

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

El día después

(republicado, el original se perdió en el camino)

En total debo haber dormido unas dos horas y media. Al
principio sólo telesur reportaba el hecho biológico, pero más o menos a las 5 am la prensa cubana comenzó a funcionar. Las noticias llegaban por cuentagotas: los nueve días de duelo
oficial, el cómo se van a organizar los homenajes de la gente (dos días en La Habana y cuatro en el resto del país), las
palabras de pésame de los presidentes extranjeros. Entre
ellos habló mi presidenta Bachelet, a quien por estos días
nadie la quiere, y dijo unas palabras escuetas pero muy
acertadas acerca de cómo Fidel encarnó la dignidad nacional. Cuando escuché sus palabras lo primero en que pensé fue en lo mucho que le iba a costar esta declaración, inmersa ella en
una especie de fusilamiento simbólico lento y sostenido por
parte de la prensa chilena, la derecha, la centro derecha y
la izquierda.
Salí a comprar el pan en la mañana. Todo funciona
normalmente. Escuché gente conversando, adultos, acerca de
cómo los hechos de la vida son inevitables. Me detuve a
conversar con un amigo cuentapropista y me dijo más o menos
lo mismo: que la muerte nos llega a todos, seamos quienes
seamos en vida.
Hubo algo que no era humano en Fidel. Me recordó el “Viaje al Oeste”:
“Fue así como descubrió que los hombres sólo corrían detrás
del lucro y la fama, sin importarles para nada el fatídico
fin que les aguardaba. Ni uno solo de los que conoció (el rey mono) mostró jamás la más mínima preocupación por la muerte, como si nunca hubiera de acaecerle a él.
¿Cómo era posible que su búsqueda de fama y fortuna no
acabara jamás? El ansia por las riquezas y el poder los
tiranizaba como un gobernador sin entrañas, pero ellos se
ofrecían, gustosos, a su juego, levantándose temprano de sus lechos y volviendo a ellos al anochecer. Por conseguir una
sola moneda de cobre no les importaba montarse en sus mulos y cabalgar durante días sin fin. Su avaricia carecía de toda
medida. El que había llegado a primer ministro soñaba con ser rey y el que había alcanzado ya el trono aspiraba a
convertirse en dios. ¡Pobres seres infelices, sedientos del
reconocimiento y del honor, absurdos ignorantes de la
inevitable llamada de Yama! Su ceguera los obligaba, incluso, a amontonar riquezas y fama para sus hijos y nietos, como si éstos no hubieran de padecer esta misma enfermedad. ¿Por qué nadie escapaba de esta locura y se detenía a pensar en el
implacable fin que le aguardaba?”
Hubo algo no humano en Fidel porque no cabe en la descripción anterior. Nunca descansaba, es cierto, pero no en la búsqueda del provecho personal, sino en el destino colectivo. Ahí
están sus luces y sus sombras. El futuro de todos, no el
lucro ni la fama.
En el noticiero la gente llora cuando la entrevistan.

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

Los funerales

(el original se perdió en el camino, así que lo republico
ahora)

Ya llevamos cinco días de duelo oficial, con ley seca por
cierto. Antes de ayer y ayer fue la despedida de la gente,
donde una multitud interminable desfiló para pasar al Memoria José Martí para ver una imagen de él y sus medallas, entre
ellos su servidor. Alguna gente, sobretodo de la tercera
edad, cuando pasaban frente a la imagen, Fidel joven de pie
en la montaña, hacían un saludo militar y seguían. Otros
pasábamos lentamente tratando de grabarnos la imagen y la
emoción del momento. Sin embargo, la mayoría, al menos según vi en televisión y en el mismo lugar, pasaba con sus
celulares en ristre grabando una especie de Dolly lateral en formato vertical, con expresión ausente. Cuando veo gente
grabando compulsivamente cada evento medianamente relevante
en el que se encuentran pienso en que nunca verán el video.
Le mostrarán un par de segundos del video interminable a
algún familiar o amigo y ya, sus tarjetas SD se llenarán y
entonces, llenos de angustia, le pedirán a sus hijos o
sobrinos más jóvenes que les resuelvan el problema, porque de esas cosas raras ellos no entienden. Grabar así es un gesto
inútil y frívolo, además.
Estar allí arriba, en el centro del centro del funeral, fue
anticlimático: no había ánfora y las medallas me dio la
impresión que eran reproducciones, aunque no lo puedo
asegurar. Después de una vida pensando en Fidel como la
presencia inalcanzable: llenaba el espacio público, pero
nunca se sabía dónde estaba. Podía ser en televisión, en
algún sitio desconocido trazando estrategias o justo donde
estaba uno: podía llegar, hacer un par de bromas, conversar
con uno y saber más que nadie sobre el tema en cuestión e
irse dejando la sensación de haber visto a un amigo grande y protector. Estaba presente en todo pero era imposible
buscarlo y ahora, en su muerte, la forma íntima de despedirse era ver un lugar vacío, una fotografía y un conjunto de
medallas. La urna no estaba allí. Ir a despedirse era
constatar que allí ya no había nada.
Anoche se llevó a cabo el acto de masas para despedir a Fidel en La Habana y hubieron varios discursos de presidentes y
primeros ministros. Aparte de la inevitable vaguedad enérgica de Maduro y las frases entrecortadas de Ortega, y la
brillantez de Correa por cierto, estuvo el discurso del
presidente de Sudáfrica. Junto con enumerar los varios logros sociales de la Revolución y el rol imprescindible y
desinteresado que tuvo Cuba en las guerras de liberación
africanas, Zuma dijo conocimos a los cubanos no en su país, sino junto a nosotros: vivieron junto a nosotros, lucharon
junto a nosotros, cayeron junto a nosotros, fallaron y
triunfaron junto a nosotros. Dicho como lo dijo la frase
tenía un vuelo poético sorprendente y conmovedor.

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus

Una semana de ley seca

(El original se perdió en el camino, lo republico aquí)

Como le debo haber contado antes, creo que la clave para
poder vivir acá es tener paciencia: paciencia con las
majaderías del sistema, paciencia con las tonterías de los
cubanos, paciencia con las dificultades del día a día. En
algunas horas se va a cumplir una semana desde la muerte
oficial de Fidel, aunque creo que pasó realmente un día
antes.
¿Por qué?
Porque sí.
Todo esto se dice rápido, pero considere lo siguiente: una
semana de luto oficial, sin cines funcionando, sin música en los locales comerciales, con una programación especial
ininterrumpida por radio y televisión, una semana con ley
seca. Y en lo personal ha sido una semana de mucho trabajo.
Yo pensaba que no iba a ser así, que la gente se iba a
retirar a sus casas y que todo se iba a detener. Bueno,
realmente pensaba que esto iba a ser un apocalipsis con
fuego, gritos y destrucción. Y no pasó nada de eso: la vida
siguió su curso y yo tuve que atender a unos tres o cuatro
cursos completos por día.
Hay que tener paciencia. Los discursos oficiales expresan el dolor oficial, uno entiende, por la muerte del padre de todo este sistema, pero mientras más pasa el tiempo más se
deteriora la poética y más se convierte en la repetición
informe de lemas y canciones mal cantadas. Pocas veces se han repetido tantas malas interpretaciones de Silvio Rodríguez.
Uno entiende. Cuando todos participan es inevitable escuchar gente sin imaginación ni destreza. En estos casos el punto no es la calidad de las interpretaciones sino el que todo el
mundo participe. Y realmente todo el mundo ha participado.
Estoy cansado.
Aparte de lamentar la muerte y sobretodo lamentar el dolor
que mucha gente está pasando en este país, que es real y en
ocasiones a gritos, creo que no es algo tan malo que haya
llegado el hecho biológico. Como dice gente por ahí, esto
le dará más libertad de acción a la dirección revolucionaria a la hora de evaluar el mejor camino para el futuro del país, ya que no existirá la posibilidad de enfrentar la
desaprobación del Caballo. Personalmente lo considero el
paso a una nueva época, un momento que en el futuro se
identificará como un hito divisorio entre dos tiempos: la
etapa fundacional, de crisis y agotamiento de la Revolución, cosa que el mismo Fidel admitió cuando dijo que el modelo
cubano no sirve ni para nosotros, y la Revolución del
futuro.
¿Y cómo será?
Yo espero que sea menos rígida y conservadora que antes, que funcione definitivamente a nivel económico (y si mi semana
laboral es un indicio, esto es posible), que florezca el
debate público y la voluntad de experimentar de los artistas. Que se mantenga socialista, que nos pongan internet de banda ancha en la casa, que pueda ahorrar para comprarme un buen
polaquito (un ultra compacto soviético), que nos quiten el
bloqueo y que acá nunca pierdan el rumbo.

Roberto Suarez Perez


El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus. https://www.avast.com/antivirus